Factores que inciden en el rendimiento

  • Factores internos: atención, concentración, capacidad, inteligencia, motivación, estado psicológico, etc.
  • Factores externos: ambiente y lugar de estudio.
  • Técnicas de trabajo intelectual: planificación, toma de apuntes, método de estudio, planificación de repasos, preparación y realización de exámenes, autoevaluación. 

Factores Internos

De los factores internos que inciden en el rendimiento académico, los primeros que hay que tener en cuenta son:

El estado psicológico de la persona. Si tenemos alguna preocupación o sentimos un excesivo malestar, la concentración para estudiar se ve afectada y disminuida; por ello es prioritario, en la medida de lo posible, afrontar el problema e intentar orientarlo o resolverlo antes de ponernos a estudiar, buscando ayuda si es necesario.

La motivación. Es muy difícil tener ganas de hacer algo si no se le encuentra sentido. Por ello el primer paso es reflexionar sobre este punto.

Pregúntate, ¿Por qué estudio yo? ¿Qué motivos tengo para hacerlo?  ¿A corto, a medio y a largo plazo? ¿Estudio por presiones familiares o sociales o porque realmente lo he decidido yo? ¿Cómo sería mi vida si no estudiara?

Es importante decidir personalmente sobre los motivos reales que tiene cada uno para estudiar, diferenciándolos de los motivos sociales que nos inducen a hacerlo. Con ésto se consigue que la decisión que tomes sea personal y que, por tanto, asumas tu responsabilidad en lo que haces y decides.

Te puede ayudar confeccionar una lista con los motivos (creíbles) que tienes para estudiar y tenerla siempre cerca, en tu mesa de estudio o en tu carpeta. Utilízala y no la pierdas de vista.

Cuando el estudiante no obtiene los resultados esperados lo primero que se cuestiona es su capacidad. ¿Serviré para estudiar?, pero en la mayoría de los casos los fracasos son debidos a unas inadecuadas técnicas de estudio o a otros problemas enmascarados que le dificultan la concentración.

Factores Externos

Lugar de estudio

Ha de ser: fijo, personal, aislado y ordenado.

El cuidar el sitio donde se estudia nos va a facilitar la concentración y nos va a ayudar a mantenerla mas tiempo.

Este lugar lo hemos de preparar con mimo, va a ser nuestro lugar de trabajo, por lo tanto tiene que invitarnos a permanecer en él, no a huir de él lo más rápido posible. Necesitamos cuidar: la mesa, procurando que esté ordenada; la silla, que no sea demasiado incómoda, pero que tampoco sea un comodísimo sillón o la cama; la iluminación, la luz debe entrar por el lado contrario al que escribo; la ventilación, que facilitará nuestra oxigenación y evitará que caigamos en el sopor.

Es aconsejable que el lugar en el que estudiamos sea siempre el mismo, y que en él no realicemos ninguna actividad que no sea estudiar, como ver televisión, leer lecturas de ocio, etc. Esto nos facilitará que al sentarnos en él nuestra mente se concentre mucho más rápidamente.

Si nos distraemos, no debemos permanecer en el lugar de estudio, lo adecuado es levantarse y no volver a sentarnos hasta que no estemos dispuestos a seguir estudiando. Es cuestión de crear hábito, no importa que al principio tengamos que levantarnos muchas veces.

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